
Los medicamentos y contrastes para pruebas de diagnóstico desarrollados y producidos en España, ocupan un destacado puesto en las farmacias de todo el mundo. Tal es el caso de los fármacos del laboratorio Almirall, presentes en más de 70 países, y con mayores cifras de ventas en varios de ellos que en España. Su medicamento Almogran, tratamiento para la migraña, se lanzó en España, Noruega e Islandia en el 2000. A pesar de llevar sólo tres años comercializándose en Francia, sus cifras de ventas en el país vecino casi duplican las españolas, de unos 9 millones de euros anuales. Almogran se ha convertido en el primer fármaco de I+D española con aprobación del regulador sanitario norteamericano para su comercialización. Otros claros ejemplos son el de Faes Farma o el de Rovi. Faes cuenta con un importante peso en Portugal, y comercializa sus medicamentos con gran aceptación en Sudamérica, de donde procede el 50% de sus ventas internacionales. El antitrombótico Bemiparina de Rovi cuenta con presencia en 35 países, y facturó en el 2008 cerca de 21 millones de euros. Los laboratorios Uriach comercializan a nivel internacional Disgren, un medicamento contra la arteriosclerosis y los infartos cerebrales. El compuesto, éxito de ventas en Corea del Sur, comenzará a comercializarse muy pronto en Rusia, China y Kuwait.
Destaca además el éxito del antitumoral Yondelis, desarrollado por Pharmamar, filial de Zeltia, que se ha convertido en el único medicamento español de una firma biotecnológica que se comercializa en tres continentes.
Fuente: Expansión
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