El sector exterior generó en 2009 una aportación positiva a la variación del producto interior bruto (PIB) de Catalunya. A falta de que se conozcan los datos de diciembre, el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo desveló ayer que el déficit exterior de Catalunya se redujo un 34,5% de enero a noviembre, hasta los 15.934,7 millones de euros.
La mejora de la balanza comercial se debe a que el descenso del valor de las importaciones fue mayor que el de las exportaciones. Por un lado, la compra de bienes procedentes del extranjero cayó un 28,2%, hasta los 53.686,7 millones de euros.
En términos relativos, los sectores donde más descendieron los pedidos catalanes a empresas del extranjero fue el de otras mercancías, con una disminución del 47,5%, y las semimanufacturas no químicas, del 36,3%.
Por otro lado, las exportaciones catalanas sumaron 37,751,9 millones de euros, un 19,1% menos que las ventas acumuladas en el periodo de enero a noviembre de 2008. Los bienes de consumo duradero fueron los que registraron una caída más acentuada, del 47,1%.
Por zonas geográficas, la venta de mercancías catalanas tuvieron un descenso menor a la media, del 17,5%, en los países que tienen el euro como moneda, mientras que en el resto de la Unión Europea la caída alcanzó el 33,9%.
Rusia, con un descenso de las compras de productos catalanes del 53,3%, y Dinamarca e Irlanda, ambos con caídas del 47,2%, fueron los países con peores resultados para los exportadores catalanes, que también vieron menguar intensamente su facturación en países como Australia, Emiratos Árabes, Hungría, Cuba, Suecia y Grecia, entre otros.
Por el contrario, Catalunya elevó su penetración en Egipto, con una subida de las exportaciones del 15,4%, en China, con un alza del 9,7%, India, del 8,5% y Argelia, con un 7,9% más de exportaciones.
En noviembre, la evolución del sector exterior de Catalunya fue diferente a la de los diez primeros meses del año, ya que las exportaciones bajaron un 3,2% interanual, más que las importaciones, que se redujeron un 1,9%.
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