Endor Nanotechnologies quiere proporcionar nuevos resortes a los grandes, a los que la prensa anglosajona menciona con la expresión de Big Pharma. Esta pequeña empresa catalana tiene en fase preclínica un nuevo sistema de liberación de fármacos antitumorales mediante el uso de nanopartículas de oro (de 12 nanómetros, una millonésima parte de un milímetro).
La idea es que el principio activo solo ataque las células cancerígenas, y no las sanas (como sí que pasa con los tratamientos convencionales, que por eso tienen cierto nivel de toxicidad). «Con estos sistemas de liberación de farmacos contra tumores sólidos –páncreas, pulmón, etcétera– las farmacéuticas mejorarían los tratamientos (menores dosis, más eficacia) y podrían extender patentes que ahora están a punto de extinguirse, con lo que volverían a recuperar la iniciativa», dice Marc Ramis, fundador de la firma junto a Joaquín Querol.
El objetivo: ayudar a la consecución de nuevos blockbusters. Si a la industria de la exhibición cinematográfica tanta falta le hacía un rompetaquillas como Avatar, a las farmacéuticas les viene a pasar más o menos lo mismo: necesitan nuevas herramientas para volver a tener la mano ganadora, y el sector de la nanotecnología es todo un filón.
Según Ramis, son de las pocas empresas que trabajan en España por la liberación de fármacos con nanopartículas (menos de 100 nanómetros) y la única que lo hace con nanopartículas de oro. «A la biocompatibilidad del oro hay que sumar su capacidad para llegar con la máxima precisión al tumor».
Esas nanopartículas de oro las podemos imaginar como un sidecar en que una molécula hace de chófer, el oro hace de vehículo y el fármaco va en el asiento del copiloto. Cuando se quiere liberar un principio activo en el foco de una enfermedad, se usan nanopartículas o liposomas, que son 10 veces mayores.
Otra línea de investigación de esta pequeña empresa –dan empleo a siete personas en la bioincubadora Parc Científic de Barcelona-Santander– es el diagnóstico. Están creando un kit de detección del virus del SIDA que «reduciría las dos semanas que hay que esperar desde una situación de riesgo hasta la realización de la prueba hoy más precoz, la Elisa». «En vez de prestar atención a los anticuerpos que se generan contra el VIH, nosotros buscamos la presencia de otra molécula». Asimismo, las nanopartículas también pueden ser útiles, según la firma, para la detección precoz del cáncer.
Endor Nanotechnologies tiene el olfato muy puesto en el mercado. O al menos eso dicen sus fundadores, que han huido de la tentación de relegar la gestión a un segundo plano. «Somos científicos, para también entendemos las leyes del márketing». Por eso están planeando su internacionalización, con idea de vender sus conquistas a los grandes del sector.
Para más información puede visitar:
>> www.endornanotech.com
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