Los datos publicados por la Federación francesa de comercio electrónico (FEVAD), muestran un aumento en las compras on-line del 17% en el primer trimestre del año. Este crecimiento supone casi el doble del de 2009 (+8% en 12 meses), en palabras del delegado general de la Fevad, Marc Lolivier, “es un dato revelador de la potencia de la red, sobre todo si se tiene en cuenta que en mismo periodo el consumo de productos manufacturados fue del 2.5%”
Incluso los sectores productivos más expuestos a la crisis demuestran un buen comportamiento en la Red. El textil por ejemplo progresó un 9% en el comercio electrónico, mientras que en el tradicional, el Instituto francés de la moda anunciaba una contracción del 2.7%. Además, la distribución de otros sectores, hasta ahora muy marginales en internet, como la óptica o el farmacéutico, comienzan a abrirse poco a poco al comercio electrónico.
Se estima que el e-commerce podría alcanzar los 32.000 millones de euros en 2010. Este crecimiento se alimenta de nuevos clientes. En un año la Red ha recrutado a 3.2 millones de nuevos compradores. “existe una transición lógica entre el internauta y el comprador on-line” explica Bertrand Krug, director de estudios en Mediamétrie. De hecho, las estadísticas de esta institución muestran que 25 millones de franceses ya han comprado on-line alguna vez.
No es sorprendente que ante esta realidad, la Red se convierta en una alternativa cada vez más atractiva para numerosos distribuidores. En Francia existen 66.800 establecimientos on-line. Todavía no son tantos como en el Reino Unido, que cuenta con 150.000, pero el crecimiento anual del 32% embarca al Hexágono en el mismo camino.
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