Esta investigación se realiza en el marco de la red RENAC (Red para la Aplicación de Nanotecnologías en Materiales y Productos de Construcción y el Hábitat). Se trata del desarrollo de unas nuevas baldosas dotadas con propiedades bactericidas y autolimpiables que además garanticen durabilidad y eficacia. Se pretende que estas cualidades puedan tener una aplicación industrial y la investigación cuenta con el apoyo del ministerio de Ciencia e Innovación, que ha impulsado este proyecto que se prolongará hasta 2011.
En esta iniciativa, que coordina el ITC, también están implicadas otras entidades como el Instituto de Ciencia de los Materiales de la Universidad de Valencia y la Universidad Politécnica, gracias a cuya colaboración se ha logrado obtener ya una patente relacionada con la metodología que permitirá obtener el tipo de materiales necesarios para desarrollar este proyecto. Esta investigación requiere la utilización de maquinaria de alta precisión ya que se trabaja con materiales formados por agregados de partículas de escala nano (un nano es la millonésima parte de un milímetro) que permiten aumentar la dureza y la resistencia al desgaste.
El responsable del ITC, Arnaldo Moreno, explicó que “esta investigación se aplica a materiales con usos exteriores que se activen por la incidencia de la luz ultravioleta”. De este modo, Moreno apuntó que “al reaccionar con el recubrimiento a base de dióxido de titanio, se evita la proliferación de colonias biológicas como hongos, líquenes o mohos”. Asimismo, el experto incidió en que “el material de estas baldosas posee un efecto hidrófilo, es decir que, al tener contacto con este tipo de recubrimientos el agua no se agrupa en gotas sino en una sola película que arrastra la suciedad”.
Para más información puede visitar:
>> www.nano-renac.com
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