
ÍñigoNagore, consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural del Gobierno de La Rioja y Julián Doménech, presidente de la Federación de Empresarios, fueron los encargados de clausurar la séptima edición del Foro Mundial del Vino, que se celebró en Logroño durante los días 12, 13 y 14 de mayo. Después de tres días de debates y ponencias las conclusiones alcanzadas en este encuentro tocaron los principales puntos de interés actuales del mercado del vino; entre los que destaca la necesidad, apuntada por el consejero de Agricultura en la ceremonia de clausura, de adaptar la oferta de vino a los nuevos perfiles del consumidor.
En palabras de ÍñigoNagore el sector vinícola español debe dejar de mirarse “el ombligo y salir fuera a vender, para que con un cambio de mentalidad y con los instrumentos de que disponemos sigamos creciendo en el mercado exterior”. Internacionalización de las empresas y una mayor atención a los nuevos perfiles del consumidor fueron dos de las conclusiones alcanzadas en este encuentro donde se trató además como novedad el impacto medio ambiental de la elaboración del vino y la posibilidad de incluir en las etiquetas un marcador de su influencia negativa en el entorno.
La adaptación al punto de vista del consumidor por parte de las empresas del sector vitivinícola fue uno de los puntos más interesantes tratados en la séptima edición del Foro Mundial del Vino. En este sentido se apostó por tener en cuenta el incremento del consumo femenino, así como los nuevos hábitos de compra de vino en supermercados. Esta necesidad fue además ejemplificada en el caso del mercado de Reino Unido, cuyos cambios deben corresponderse con una adaptación por parte de la oferta. De esta forma, la apuesta española por vender su larga tradición en la elaboración de vinos queda a veces eclipsada por la preferencia del consumidor inglés de buscar la mejor relación calidad – precio.
El análisis de mercados internacionales estuvo centrado en los países de EE.UU. y China, según las conclusiones alcanzadas tras las conferencias: “si Estados Unidos es la referencia, China es el futuro. El mercado oriental está aún por descubrir en este sentido, con un mercado potencial directo de más de 70 millones de personas”. Para Alberto Alonso, consejero comercial de la Oficina Económica y Comercial en Pekín y ponente de la conferencia, España debe planificar su entrada en el mercado chino a largo plazo a través de acuerdos comerciales y trabajar en mejorar la imagen de su vino en el país asiático. La reactivación del consumo de vino en España desde la responsabilidad y la moderación y a través del canal `alimentación´ fue otra de las conclusiones alcanzadas por el Foro Mundial, que en la que ha sido su séptima edición, trató también otros temas como la aplicación de la ingeniería genética a la viticultura, el uso de las nuevas tecnologías interactivas de comunicación para la promoción y la necesidad de reestructurar el sector en un momento de crisis especialmente oportuno para ello.
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