El Observatorio Español del Mercado del Vino (OEMV) ha presentado el primer barómetro de los vinos españoles en los 15 principales estados de EE.UU., estudio elaborado por Wine Intelligence en el que ha colaborado el Instituto Español de Comercio Exterior (ICEX) y que muestra que este mercado ofrece muchas oportunidades para España, por su gran potencial de crecimiento y por la buena percepción que los consumidores tienen de nuestros vinos, aunque aún existe gran desconocimiento sobre ellos.
Este exhaustivo análisis incluye una base de datos estadísticos con información detallada de consumos y ventas de vino por estado y una ‘calculadora de precios’ que permite a las bodegas tasar sus vinos para posicionarse en segmentos determinados de cada uno de estos estados.
En su presentación intervinieron el consejero comercial de la Oficina Económica y Comercial de España en Nueva York, Javier Sansa, que presentó los trabajos y estrategias de Wines from Spain en este país y el research manager de Wine Intelligence, Juan Park, que explicó que este estudio recoge el resultado de encuestas detalladas en los 15 principales Estados norteamericanos por consumo de vino importado, que suponen más de 55 millones de consumidores habituales de vino (Nueva York, California, Florida, Texas, Nueva Jersey, Illinois, Massachusetts, Michigan, Pennsylvania, Virginia, Maryland, Colorado, Connecticut, New Hampshire y el Distrito de Columbia).
No obstante, todos los expertos coincidieron en señalar que no puede considerarse que EE.UU. se un único mercado homogéneo. En los estados analizados existe distinto grado de apertura a nuevas experiencias, distinta actividad económica, niveles de educación, salarios, etc.
Este barómetro es consecuencia y continuación más detallada de un primer estudio, realizado en 2009 por el OEMV sobre los principales países para las exportaciones de vino español. Para el caso concreto, ahora, de los EE.UU. se comprueban como principales conclusiones que los vinos españoles se comercializan con bastante éxito en el mercado estadounidense y a ellos son atribuidos valores del “viejo mundo” como son la tradición y la historia. Los vinos españoles, además, son percibidos como vinos de buena relación calidad-precio y buen sabor y los consumidores estadounidenses están orgullosos de servir nuestros vinos. Sin embargo, los productores de vino español deben lidiar con debilidades como son el desconocimiento general de nuestros vinos así como la baja comprensión de nuestras regiones productoras o marcas. A esto hay que añadir el bajo consumo de nuestras uvas más representativas (Tempranillo, Albariño o Verdejo). La falta de familiaridad del consumidor norteamericano con estos importantes componentes hace que muchos de ellos encaren la compra de vinos españoles con confusión y algo de desinterés.
Los datos que ofrece este barómetro lo convierten en una herramienta muy interesante para que bodegas y comercializadoras de vino diseñen y definan sus estrategias de venta en EE.UU. con el objetivo de atraer nuevos consumidores, fidelizar a los ya existentes y aprovechar el entusiasmo del mercado para aumentar el conocimiento/imagen de los vinos españoles.
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