La empresa PIPE abulense Hispafuentes ha desarrollado, junto a otras compañías extranjeras, un sistema informático que detecta "de una manera que hasta el momento no era posible" aquellos indicios que determinen que una persona es "altamente candidata" a padecer la enfermedad de Parkinson, en una fase "inicial o previa".
El proceso se inicia de una manera "parecida a un electrocardiograma", aunque, los sensores se colocan sólo en el brazo con el que se va a practicar la escritura para registrar "los movimientos musculares y estímulos neurológicos".
A partir de ese momento se introducen nuevas tecnologías de uso común aplicadas a esta prueba, como es la conexión por WiFi, mediante la que los sensores envían su información a un servidor.
A ese mismo centro de gestión de datos llega la información que procede de una lapicera digital, el instrumento que se utiliza para escribir, y de un PC Tablet ("una especie de pantalla táctil que en realidad es un ordenador"), superficie donde se está llevando a cabo la actividad.
Una prueba que trasciende a un simple análisis grafológico de personalidad, en el que sirven simplemente un párrafo o una firma para su análisis, mientras que aquí lo fundamental son las repeticiones de las mismas palabras y las variaciones que se puedan registrar. Se van desglosando datos para luego realizar una meticulosa comprobación.
Previamente, un equipo de expertos entre los que se encuentran asesores médicos han establecido unos parámetros para alertar de aquellos grafismos que se desvíen de lo normal. Por eso, el individuo analizado es sometido a diferentes estudios durante un periodo de tiempo determinado en el que realiza los ejercicios gráficos. El software analiza todas las repeticiones y busca tendencias.
La importancia de lograr un diagnóstico precoz es absolutamente decisiva. Es un enemigo casi imperceptible hasta que se manifiestan temblores, rigidez muscular y bradicinesia (lentitud en los movimientos voluntarios) u otros síntomas como alteraciones en la marcha, pérdida de equilibrio, cansancio, fatiga...
Este proyecto nace en el marco de la financiación con fondos europeos, que impone como condición la participación de varios países. En este desarrollo participan entidades de Reino Unido, Alemania, Finlandia y Holanda y el sistema se pondrá en marcha en septiembre en un centro sanitario finlandés.
Para más información puede visitar:
>> www.hispafuentes.com.es
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