Según un estudio realizado por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) cuyos resultados han sido difundidos por la NPR (National Public Radio), el consumo de especias en el país ha crecido durante las últimas décadas, al menos tres veces más rápido de lo que lo ha hecho la población.
El informe identifica dos factores como causas fundamentales del aumento: los cambios demográficos sufridos en este país (mayor inmigración de América Latina y Asia) y un creciente interés de los estadounidenses por la comida y la buena cocina.
McCormick, la empresa más grande productora de especias y condimentos registró en 2009 unas ventas que alcanzaron los 3000 millones de dólares. Pese a que las ventas las lideran productos tradicionales tales como pimienta negra, canela y condimentos italianos, Marianne Gillette, vicepresidenta de la Plataforma de Competencias Técnicas de la compañía McCormick, afirmó que los consumidores están más abiertos que antes a nuevos y diferentes sabores.
Este comportamiento favorece también el consumo de las especias procedentes de España que más se exportan a Estados Unidos: pimentón, azafrán, tomillo o laurel.
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